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8 Reglas de Oro para el Éxito Económico

Revista Emprendamos

Por: Ramón Rojano, MD, PhD

Articulo Revista

Ya sabemos que buena parte del bienestar personal y familiar está relacionado con nuestra situación financiera. En realidad, mucha gente fracasa y no logra realizar sus sueños por no haber gestionado bien su dinero. El objetivo de este corto escrito es proveer un entrenamiento sencillo en cómo lograr el éxito financiero sin importar los niveles de ingreso. Para ésto existen unas reglas básicas que promueven el desarrollo de unos hábitos positivos que pueden ayudar a mejorar el presente y el futuro económico.

 

Estas reglas no son nuevas. Se han desarrollado a lo largo del tiempo a través de las observaciones de expertos en economía, finanzas personales, y comportamientos humanos en relación al dinero. Se basan en estudios y en análisis de patrones comunes que llevan a la estabilidad y crecimiento económico. Estas reglas han sido comprobadas en investigaciones académicas y se ha demostrado que quienes las siguen logran un crecimiento más rápido de su patrimonio a lo largo del tiempo.

 

Aquí van: 

 

  1. Hacer un presupuesto de gastos e ingresos

Un presupuesto se puede hacer usando un papel, un lápiz y una calculadora. También se puede hacer en la computadora. Algunos usan el programa Excel. Los teléfonos inteligentes y los IPADs permiten descargar aplicaciones que pueden ser muy útiles. Es recomendable anotar todo lo que se gasta y lo que se recibe en un periodo de 1-2 meses. Así se logra hacer un presupuesto mensual. Después se analiza, y se añaden los gastos e ingresos que suceden en otros períodos del año. Así se logra hacer un presupuesto anual.

 

 

  1. Hacer un plan de vida a mediano y largo plazo y gastar sólo de acuerdo al presupuesto. 

El plan de vida se puede hacer a mediano (5 años) o a largo plazo (10 o más años). Para hacerlo se requiere imaginarse la vida que deseas en las siguientes áreas: carrera, trabajo, ingresos, vivienda, educación, entrenamiento, personalidad y salud mental, relaciones familiares y sociales, salud, hábitos de vida, recreación y espiritualidad.

Crear un plan de vida a mediano y largo plazo también implica establecer metas financieras claras y realistas, como comprar una vivienda, jubilarse cómodamente o emprender un negocio. Una vez definido el plan, es importante gastar solo dentro de lo que permite tu presupuesto para asegurar que tus metas sean alcanzables.

Dicho plan te da una dirección clara y te motiva a ser disciplinado con tus gastos. Esto aumenta las posibilidades de cumplir tus objetivos a largo plazo y te permite tomar decisiones financieras alineadas con tus prioridades, evitando el desperdicio de recursos.

 

 

  1. Vivir por debajo de los ingresos

Vivir por debajo de tus ingresos significa gastar menos de lo que ganas. Implica tomar decisiones conscientes sobre tus hábitos de consumo y evitar lujos innecesarios y llevar un estilo de vida sostenible.

 Este enfoque puede generar un excedente de dinero, así sea pequeño, que puedes destinar a ahorros e inversiones, y así alcanzar tus objetivos económicos más rápido. 

 

 

  1. Pagarse a uno primero. 

Un concepto para aprender. Imagínate cuántos años quieres vivir y cuándo piensas dejar de trabajar o reducir el trabajo. Imagínate cuánto va a costar la vida que deseas vivir después de la jubilación. Vamos a suponer que te llames Ana o José. Ana o José de ahora tienen que empezar a pagarle a Ana o José de 60-65 años. El concepto es que, al recibir dinero de un sueldo o un negocio, es necesario desarrollar el hábito de pagarte a ti mismo(a) en el futuro. Además, “Pagarse uno primero” significa apartar una parte de tus ingresos para ahorros o inversiones antes de gastarlos en cualquier otra cosa. Es un hábito que da prioridad al bienestar financiero y al crecimiento de tu patrimonio. Hay millones de personas en el mundo que ya lo hacen.

 

 

  1. Pagar las deudas que afectan. 

Se refiere a llevar a cabo un plan para saldar las deudas que tienen las tasas de interés más altas y que te perjudican mucho. Por ejemplo, tarjetas de crédito, préstamos personales o cualquier otra deuda que termina siendo muy costosa. Esto trae varias ventajas. Mejoras tu puntaje crediticio, disminuyes el estrés y tienes un mayor control de tus recursos. 

 

 

  1. Usar parte de los ingresos para hacer más dinero.

Se refiere a invertir una parte de tus ingresos en negocios, certificados de depósito, acciones, bienes raíces u otras oportunidades de obtener ingresos adicionales. La idea es generar lo que se llama “ingresos pasivos” y no depender únicamente de tu salario. Invertir parte de tus ingresos ayuda a aumentar tu patrimonio con el tiempo. 

 

 

  1. Mantener un ahorro de reserva para vivir sin trabajar por unos meses.

Consiste en tener una reserva de dinero suficiente para los gastos esenciales durante al menos 3-6 meses. Este tipo de ahorro puede ayudar en situaciones imprevistas como la pérdida de empleo, emergencias médicas o cualquier otro gasto inesperado sin necesidad de recurrir a préstamos. Esto contribuye a la seguridad y estabilidad financiera permitiendo el cumplimiento de las metas a largo plazo. Además, reduce el temor y el estrés que generan las crisis económicas.

 

 

  1. Estudiar y entrenarse en manejo financiero. 

Existen diversas formas de adquirir educación financiera: Esto lo puedes hacer de varias maneras: A. Leyendo libros y artículos. B. Viendo vídeos o escuchando Podcasts. C. Aprovechando los cursos o las consejerías gratuitas que ofrecen algunas instituciones o bancos. D. Usando los servicios de asesores o coaches. E. Aprendiendo de amigos o conocidos que manejan bien el dinero. 

Los beneficios de la educación financiera son muchos. Así aprendes a tomar buenas decisiones sobre el dinero, y cómo invertir para un mejor rendimiento y aumento del patrimonio. Al depender menos de otros, reduces el estrés y obtienes mayor libertad y control sobre tu vida y tu futuro. 

 

 

Conclusión

Estas reglas financieras son fruto de años de investigaciones, experiencias y evidencias prácticas. Están comprobadas y son utilizadas ampliamente tanto por personas que desean mejorar su situación económica como por expertos financieros que asesoran a otros en la gestión de sus finanzas. La razón por la que estas reglas son tan populares y recomendadas es que han demostrado ser efectivas ayudando a las personas a lograr estabilidad y crecimiento financiero a largo plazo.

Por

Ramón Rojano.

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