¿En qué usan el tiempo los colombianos?

La más reciente Encuesta Nacional del Uso del Tiempo (ENUT) realizada por el Dane, reporta hallazgos interesantes. La pandemia ha modificado los patrones de trabajo, las actividades personales, los ingresos y el desempeño de oficios no remunerados. Las mujeres le dedican ahora más tiempo al arreglo de vestuario, limpieza y mantenimiento de la vivienda, compras y administración del hogar.

Si usted antes se quejaba porque su horario laboral era de 8:00 am a 5:00 pm, incluida una hora de descanso, luego de la pandemia no tendría motivos para el reproche. En promedio el trabajo actual remunerado es de 8 horas y 59 minutos para los hombres y de 7 horas y 49 minutos para las mujeres. Aparentemente la jornada es más larga para los hombres. Pero la situación se invierte cuando se observan las actividades no remuneradas. Las mujeres dedican 8 horas diarias  a este tipo de oficios, mientras que los hombres solo 3 horas y 7 minutos.

Así se desprende de la encuesta del Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (Dane) que midió el uso del tiempo de los colombianos en el periodo septiembre-diciembre de 2020 y lo comparó con los indicadores del mismo periodo desde 2016.

Lo que se busca

“Buscamos, dice el director de la entidad, Juan Daniel Oviedo Arango, generar información sobre el tiempo dedicado por la población de 10 años y más a actividades de trabajo, remunerado y no remunerado, y actividades personales”. La encuesta, que reunió información de 16.057 hogares, sobre una población estimada en 41.545.000 personas, entre hombres y mujeres, con edades superiores a 10 años, encontró que en el último trimestre del año, el promedio de tiempo diario dedicado por los participantes a actividades personales es de 16 horas y 8 minutos, que es menor que lo registrado para el periodo entre septiembre y diciembre de 2016.

Brecha de género

Los datos confirman que la pandemia ha aumentado la brecha de género, pues las mujeres no solo han perdido en un porcentaje mayor sus puestos de trabajo, sino que han asumido una mayor carga de oficios en el hogar que no les genera ingresos monetarios.

El resultado de la investigación del Dane lo confirma. Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020, el tiempo dedicado a actividades de trabajo no remunerado relacionado con mantenimiento de vestuario, limpieza y mantenimiento de la vivienda, compras y administración del hogar, y suministro de alimentos fue mayor en promedio para las mujeres que para los hombres.

“En el caso de las actividades de suministro de alimentos, el tiempo dedicado por las mujeres en promedio es aproximadamente el doble que el dedicado a las mismas actividades por los hombres”, subraya la encuesta, que cuenta con representatividad geográfica para el total nacional, cabeceras municipales, centros poblados y zonas rurales dispersas.

Otros hallazgos

La diferencia entre el tiempo dedicado por las mujeres frente al tiempo dedicado por lo hombres en actividades de trabajo no remunerado es siempre positiva, lo que evidencia que las mujeres dedican más horas a estas actividades, con excepción de las actividades conexas y el caso de compras y administración del hogar en centros poblados y zonas rurales dispersas.

“Así, por ejemplo, las mujeres destinan 61 minutos más que los hombres en promedio a actividades relacionadas con el suministro de alimentos y 29 minutos más a actividades relacionadas con el mantenimiento del vestuario”, precisa Oviedo Arango, quien advierte que este tipo de estudios sirven para la toma de decisiones públicas.

En la ENUT 2020-2021 se incluye un módulo de emergencia sanitaria que identifica algunas de las consecuencias que han sufrido los hogares como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

Da la importancia del estudio, la revista Acovedi presenta los principales hallazgos, algunos de ellos producto de la pandemia, cuyo primer caso se detectó el 6 de marzo del 2020 y tiene al país bajo la amenaza de nuevos rebrotes, pese al avance de la vacunación.

Participación en actividades de trabajo

Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020 el 88,9% de las mujeres de 10 años y más participó en actividades de trabajo no remunerado, mientras que en estas actividades participó el 61,3% de los hombres de 10 años y más. El 52,6% de los hombres y el 29,3% de las mujeres de 10 años y más participaron en actividades de trabajo remunerado.

 

Apoyo a otras actividades del Hogar

Respecto a las actividades de trabajo no remunerado relacionadas con apoyo a otros integrantes del hogar, como actividades con menores de 5 años, el apoyo o cuidado físico a otras personas del hogar y el cuidado pasivo, se encuentra que el tiempo dedicado en promedio por las mujeres es mayor al tiempo en promedio dedicado por los hombres.

A las actividades de cuidado pasivo, por ejemplo, las mujeres dedicaron en promedio 10 horas y 14 minutos, mientras que los hombres dedicaron 5 horas y 49 minutos, un aumento respecto a lo registrado en el periodo entre septiembre y diciembre de 2016 en el que los hombres dedicaron 5 horas y 7 minutos, y las mujeres dedicaron 6 horas y 23 minutos.

Voluntariado

Las mujeres de 10 años y más dedican en promedio tres horas y media a actividades de voluntariado, mientras que los hombres de esta edad dedican 2 horas y 39 minutos. Los traslados relacionados con actividades de trabajo no remunerado toman 30 minutos en promedio.

Tiempo a la educación

Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020 se encuentra que a las actividades de educación se les dedica en promedio 4 horas y 55 minutos, 1 hora y 20 minutos menos que lo encontrado en el periodo entre septiembre y diciembre de 2016. Las actividades de cuidado personal (entre las que se incluye el dormir) representan el grupo con mayor tiempo dedicado con 10 horas y 18 minutos.

Compras y administración del hogar

La actividad de compras o administración del hogar que más tiempo demandó en promedio es la de búsqueda de vivienda para tomar en arriendo o comprar con una dedicación diaria en promedio de 2 horas y 14 minutos de forma presencial y 51 minutos de forma virtual.

La compra de artículos personales para el hogar demandó en promedio 53 minutos de manera presencial y 29 minutos de manera virtual. En relación con la compra de artículos personales, de medicamentos, y para la búsqueda de vivienda el tiempo dedicado de manera virtual es cercano a la mitad del dedicado de manera presencial. Dirigir o supervisar las actividades del hogar tomó 1 hora y 14 minutos a los hombres y 1 hora y 24 minutos a las mujeres en promedio. Cobrar subsidios para sí mismo o para alguna persona del hogar le tomó 1 hora y 37 minutos a los hombres, mientras que le tomó 1 hora y 2 minutos a las mujeres.

Empleo doméstico

Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020 se encuentra que el 4,3% de los hogares tienen un(a) empleado o empleada doméstica contratado (a), menos que en el periodo entre septiembre y diciembre de 2016, tanto para cabeceras municipales como para centros poblados y rural disperso. En las cabeceras municipales este porcentaje es de 5,2%, mientras que en centros poblados y rural disperso es de 1,2%.

 

Cuidado físico y del hogar

La distribución en la asignación de tiempo presenta diferencias según el dominio geográfico. Por ejemplo, mientras que en los centros poblados y rural disperso las mujeres dedican 30 minutos más que los hombres en promedio a actividades de apoyo a personas del hogar, en las cabeceras municipales las mujeres dedican 48 minutos más en promedio que los hombres.

En cambio, respecto a las actividades de cuidado físico a personas del hogar, mayor es la diferencia entre el tiempo dedicado en promedio por mujeres que por hombres en los centros poblados y rural disperso (55 minutos) respecto a la misma diferencia de tiempo en las cabeceras municipales (32 minutos). La mayor diferencia se registra en las actividades de cuidado pasivo, especialmente en centros poblados y rural disperso, donde las mujeres dedican aproximadamente 5 horas más que los hombres en el promedio diario.

 

Percepción sobre las tareas domésticas y de cuidado en su hogar

Con respecto a las tareas domésticas y de cuidado en su hogar, el 80,2 % de los hombres y el 80,4% de las mujeres consideran que hacen lo que les corresponde. Un 15,7% de los hombres y un 7,3% de las mujeres consideran que hace menos de lo que les corresponde.

El porcentaje de hombres que considera que hace más de lo que le corresponde es de 4,1%, lo que es 2,3 puntos porcentuales menos que en el periodo entre septiembre y diciembre de 2016. Tanto para mujeres como para hombres se presenta una disminución de la proporción de quienes consideran que hacen más de lo que les corresponde o menos de lo que les corresponde respecto a lo registrado entre septiembre y diciembre de 2016.

Percepciones de roles de género

Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020 la ENUT indaga sobre las percepciones de los encuestados sobre roles de género. Respecto a la afirmación “Las mujeres son mejores para el trabajo doméstico que los hombres” 25,4% de los encuestados manifestaron estar “En desacuerdo” o “Muy en desacuerdo”. En relación con la afirmación “La cabeza del hogar debe ser el hombre”, el 38% de los encuestados manifestaron estar “De acuerdo” o “Muy de acuerdo”.

Impacto de la emergencia sanitaria

En la ENUT 2020-2021 se incluye un módulo de emergencia sanitaria que identifica algunas de las consecuencias que han sufrido los hogares como consecuencia de la pandemia de COVID19. En relación con la afectación sobre los ingresos provenientes de trabajo remunerado, en el periodo entre septiembre y diciembre de 2020, el 20,1% hombres, y el 30,7% de las mujeres ya no tienen estos ingresos en comparación con el mismo mes del año anterior.

Menores ingresos

Entre los jefes y jefas de los hogares, el 54% manifestó haber recibido menos ingresos laborales por la pandemia que en el periodo anterior. Además, 15,1% de los jefes de hogar ya no tienen ingresos laborales, lo que representa al 22,5% de las jefas de hogar y al 10,1% de los jefes de hogar.

Impacto sobre la convivencia

Debido a la distribución de tareas domésticas y de cuidados en el interior de los hogares desde el inicio de la emergencia sanitaria (aislamiento preventivo causada por la pandemia de COVID-19), 16,3% de las personas de hogares ha manifestado que la convivencia entre los miembros del hogar ha mejorado, mientras que 12,1% manifiesta que han surgido algunos o muchos problemas de convivencia o conflictos entre los miembros del hogar.

Acceso a servicios

En la coyuntura de la emergencia sanitaria por COVID-19 ha habido cambios en el acceso que tienen los hogares a varios servicios. El 47,1% de los encuestados que antes recibían el apoyo de amigos o familiares en el cuidado o asistencia a personas del hogar manifestó ya no hacerlo y 19,4% afirmó seguir recibiendo dicho apoyo, pero con menor frecuencia que antes. El 89,8% de quienes accedían antes a servicio escolar manifestó que ahora accede de manera virtual al colegio, mientras que 6,7% expresó que ya no accede. En el caso de personas que antes accedían a los servicios de hogares comunitarios, jardines infantiles, centros de desarrollo y otras instituciones para el cuidado de niños y niñas la proporción de aquellas que ya no acceden a estos servicios es de 41,5%.

Tratamientos de alimentos

En el marco de la actual coyuntura de emergencia sanitaria, la ENUT 2020-2021 registra el tiempo diario promedio dedicado a lavar o desinfectar alimentos, empaques o productos para el hogar al ingresarlos a la vivienda. Para el periodo entre septiembre y diciembre de 2020, dicho tiempo es de 24 minutos en promedio en el caso de las cabeceras municipales y de 20 minutos en centros poblados y rural disperso. En el total nacional el tiempo promedio dedicado por las mujeres a estas actividades es mayor que el dedicado por los hombres, con una diferencia de 6 minutos en cabeceras municipales y de 9 minutos en centros poblados y rural disperso.