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Acovedi
En los últimos años, Colombia ha sido testigo de una transformación profunda en la manera en que se construye y se expresa la opinión pública. Lo que antes era un terreno fértil para el intercambio respetuoso de ideas, hoy se percibe como un espacio tensionado, donde la libertad de opinión y de prensa enfrenta desafíos cada vez más visibles.
Desde ACOVEDI, como gremio que representa al sector de la venta directa y miembro activo de Aliadas, no podemos ser indiferentes ante esta realidad que impacta directamente a los medios y líderes de opinión, pero también a millones de emprendedores que representan la base de la libre empresa y que construyen país desde sus hogares y hoy expresan esta misma preocupación.
Históricamente, la venta directa ha sido un vehículo de inclusión económica, autonomía y desarrollo personal. Más allá de lo comercial, este sector ha promovido espacios de conversación, formación y participación ciudadana sin sesgos ideológicos, donde las ideas han fluido libremente, con un trabajo irrestricto para que el respeto por la diferencia sea un valor fundamental. Estos escenarios siempre han permitido que personas de distintos contextos compartan experiencias, construyan comunidades y fortalezcan sus capacidades bajo un marco de seguridad jurídica, sin temor a ser señaladas o deslegitimadas por pensar diferente.
Sin embargo, el panorama actual evidencia una creciente polarización que ha permeado incluso estos espacios tradicionalmente neutrales. El discurso público, cada vez más fragmentado, ha trasladado al ámbito del emprendimiento tensiones que antes le eran ajenas y francamente innecesarias. Hoy, conceptos como independencia económica, liderazgo o crecimiento personal son interpretados bajo lentes ideológicos que distorsionan su esencia y generan divisiones absurdas.
Esta situación se agrava cuando, desde distintos niveles, no se promueve con suficiente contundencia una cultura de respeto por la libertad de expresión. La ausencia de mensajes claros que respalden el derecho a opinar, cuestionar y proponer sin temor, ha permitido que se consolide una narrativa de confrontación que termina afectando la confianza, la creatividad y la iniciativa individual. Cuando las personas sienten que sus ideas pueden ser objeto de juicio o represalia, el resultado inevitable es el silencio, y con él, la pérdida de oportunidades para innovar y crecer.
Esta realidad se traduce en una preocupación latente para todos los sectores que conformamos Aliadas. Nuestros emprendedores; los de nuestro sector, en su mayoría mujeres cabeza de familia, jóvenes y adultos que buscan alternativas legítimas de ingreso, requieren entornos seguros no solo en lo físico, sino también en lo comunicativo. La seguridad humana incluye la posibilidad de expresarse libremente, de construir redes de apoyo y de desarrollar proyectos sin la carga adicional de tensiones ideológicas que nada tienen que ver con su propósito.
Es importante señalar que el emprendimiento no debería ser un campo de batalla conceptual. Por el contrario, debe ser un punto de encuentro donde converjan distintas visiones en función de objetivos comunes: el bienestar, la generación de ingresos y la construcción de tejido social. Cuando se politizan estos espacios, se corre el riesgo de desincentivar la participación y de debilitar uno de los motores más importantes de la economía popular.
Desde ACOVEDI, en conjunto con Aliadas hacemos un llamado a recuperar el valor de la conversación respetuosa y a proteger los principios que garantizan una sociedad democrática. La libertad de opinión y de prensa no es un privilegio de unos pocos, sino un derecho fundamental que sostiene el equilibrio social y permite la evolución colectiva. Defenderla implica no solo evitar su vulneración directa, sino también prevenir los contextos que la erosionan de manera silenciosa.
Asimismo, es necesario promover una narrativa que reconozca al emprendimiento como un espacio plural, diverso y libre de etiquetas ideológicas. El país necesita más puentes y menos barreras, más colaboración y menos confrontación. Solo así será posible seguir impulsando iniciativas que generen valor y oportunidades para millones de colombianos.
Finalmente, reiteramos nuestro compromiso con la construcción de entornos donde prime el respeto, la inclusión y la libertad. Creemos firmemente que cuando las personas pueden expresarse sin miedo, se abren caminos para la innovación, la creatividad y el desarrollo sostenible. Colombia tiene en sus emprendedores una fuerza transformadora invaluable; cuidarla y fortalecerla es una responsabilidad compartida que no admite divisiones estériles, sino acciones decididas en favor del bien común.
Elizabeth Acuña Ayala
Directora Ejecutiva ACOVEDI
Miembro de Aliadas – Alianza de Asociaciones y Gremios