Llegó la hora de la puja por el salario mínimo

Llegó la hora de la puja por el salario mínimo

Cada año, por esta época, se presenta un gran debate: la fijación del nuevo salario mínimo. Este año la discusión entre gobierno, centrales obreras y gremios, tiene un escenario muy complejo por la recesión económica, el alto desempleo y la caída en la productividad laboral.

Si en situaciones menos difíciles, el aumento del salario mínimo ha tenido que fijarse por decreto ante la imposibilidad de llegar a un acuerdo, es de suponer que este año, el más incierto de la historia reciente, no será ajeno a las grandes discusiones en el seno de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales, integrado por gobierno, centrales obreras y gremios económicos.

De hecho, el escenario ya empezó a calentarse. Centros de estudio, analistas y sindicatos    han lanzado sus apuestas en los últimos días, bajo supuestos que sirven de base para trasladarlos a la mesa de negociación. El plato fuerte es la sostenibilidad de la recuperación económica, tras el desplome del PIB del 15,9% en el segundo y trimestre y del 9,0% en el tercer periodo.

Hay dos centros de estudio que ejercen cierto nivel de influencia en las discusiones del salario mínimo, aunque no hacen parte de los equipos negociadores: se trata de Fedesarrollo y Anif, los dos ya con propuestas numéricas, que los trabajadores desestiman, que el gobierno acoge con calma y que, quizás, están dentro de las aspiraciones de los representantes de los empresarios.

Anif propone que el aumento del salario mínimo para el 2021 debe oscilar entre el 2,0% y el 3,0%, lo cual significaría un incremento en términos absolutos de 17.556 y 26.334 pesos, respectivamente. Según su análisis, un reajuste superior pondría en riesgos la recuperación económica y la creación de empleo formal.

Fedesarrollo se fue por un punto intermedio: 2,5%. Ese incremento tiene en cuenta el comportamiento de la inflación, que cerrará este año muy cercano al 1,0%, y a la productividad laboral, afectada fuertemente por la cuarentena.

Las dos propuestas están muy lejos de las aspiraciones de las centrales obreras, que tienen como punto de partida pasar el salario mínimo de 877.803 actual a un millón de pesos a partir del 1 de enero de 2021. En la práctica, esta propuesta representa una variación del 13,9%, que está muy lejos de cualquier posibilidad de concertación.

La negociación del salario mínimo para el próximo año estará enmarcada por los impactos sociales y económicos de la pandemia, que llevará la discusión a propuestas de aumento muy moderadas.

Defensa del crecimiento

Aunque el gobierno ha venido rebajando las metas de crecimiento de la economía del 2021, y ya pasó del 6,6 al 6,0% y más recientemente al 5,0%, tiene la convicción de que el ajuste debe ser supremamente racional, inclusive algunos técnicos sugieren que, como máximo, se ofrezca el 1,5 o 2,0%, lo que no sería una sorpresa cuando se destapen las cartas.

Hay otros argumentos que se preparan para la discusión: el impacto de los costos extrasalariales, como subsidio al transporte, aportes a seguridad social y cajas de compensación y censatías, entre otros.

Por ahora, la puja apenas empieza a calentarse.

Evolución salario mínimo

En pesos corrientes

  • 2015            644.350
  • 2016            689.455
  • 2017            733.717
  • 2018            781.242
  • 2019            828.116
  • 2020            877.803

Fuente: DANE



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